En la cotidianidad de cada uno de nosotros usamos miles de palabras (alrededor de 950.387). Convirtiéndose en una cifra muy representativa, que nos lleva a pensar si se utiliza en una medida tan considerable, ¿cómo las estamos usando?, ¿cuántas de esas palabras fueron necesarias o correctas?, ¿qué alcance tienen las palabras para la vida personal?
Alguien alguna vez afirmó que somos dueños de lo que callamos y esclavos de lo que hablamos.
Una ley o principio se define como: Manera siempre igual en que suceden las cosas en el mundo, el poder que tienen las palabras es un principio:
Toda palabra tiene un poder:
Génesis 1:3 y 26 (Reina-Valera 1960)
Y dijo Dios: Sea la luz, y fue la luz.
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
Como creación a imagen de Dios, todo ser humano tiene un poder en su boca, a veces demasiado inconsciente, pero si muy efectivo, Alguna vez se afirmó que no importa si yo creo o no en una ley o principio, ineludiblemente se cumplirá. Como aquel hombre que se sube al rascacielos de un edificio caminando sobre el borde de la baranda, con la firme convicción que cuando pise el vacío no caerá; la ley de la gravedad actuará sobre él independientemente de su opinión.
Según la Biblia hay unos alcances de las palabras en las que debemos pensar antes de abrir la boca:
Dan vida o muerte. Proverbios 18:21 (Reina-Valera 1960)
La muerte y la vida están en poder de la lengua,
Y el que la ama comerá de sus frutos.
Pueden generar Pleitos: Proverbios 18:6 (Reina-Valera 1960)
Los labios del necio traen contienda;
Y su boca los azotes llama.
Pueden evitar pleitos. Proverbios 15:1
La blanda respuesta quita la ira;
Mas la palabra áspera hace subir el furor.
Pueden castigarnos. Proverbios 18:6
Los labios del necio traen contienda;
Y su boca los azotes llama.
Pueden hacernos sabios Proverbios 17:27
El que ahorra sus palabras tiene sabiduría;
De espíritu prudente es el hombre entendido.
Pueden hacernos quedar bien a pesar de nuestras fallas Proverbios 17:28
Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio;
El que cierra sus labios es entendido.
Dan inteligencia Proverbios 16:21
El sabio de corazón es llamado prudente,
Y la dulzura de labios aumenta el saber.
Muestran quienes somos en realidad (Mateo 12:34)
Porque de la abundancia del corazón habla la boca.
Pueden atarnos o comprometernos Proverbios 6:2 (Reina-Valera 1960)
Te has enlazado con las palabras de tu boca,
Y has quedado preso en los dichos de tus labios.
Lo que sale de nuestra boca puede volverse un arma sumamente efectiva para bien si sabemos cómo usarla, y si conocemos que en las palabras podemos labrar nuestro destino. Cuando vivimos esto nuestras conversaciones son mucho más productivas y benéficas.
¿Has notado que una sola palabra puede dañarte o mejorar el dïa?
Una palabra puede ser una sentencia o un decreto sobre la vida de otra persona o sobre nosotros mismos.
¿Qué te dices a ti mismo cuando te equivocas? -Soy un torpe no sirvo para nada-, o -Me equivoqué, pero con la ayuda de Dios mejoraré en la próxima-
¿Qué decretas sobre tus hijos cuando no recogen sus cosas? -Eres un desordenado- o -No estas haciendo bien al dejar eso ahi-
¿Con qué palabras te atas cuan do te preguntan cómo estas? - Pues ahí medio medio- o -mal, aburrido(a)- o -Muy bien gracias a Dios-
ES UN RETO PERSONAL. Reflexiona un poco...
ANDRÉS DALLOS