miércoles, 26 de agosto de 2009

El poder de las palabras


En la cotidianidad de cada uno de nosotros usamos miles de palabras (alrededor de 950.387). Convirtiéndose en una cifra muy representativa, que nos lleva a pensar si se utiliza en una medida tan considerable, ¿cómo las estamos usando?, ¿cuántas de esas palabras fueron necesarias o correctas?, ¿qué alcance tienen las palabras para la vida personal?

Alguien alguna vez afirmó que somos dueños de lo que callamos y esclavos de lo que hablamos.

Una ley o principio se define como: Manera siempre igual en que suceden las cosas en el mundo, el poder que tienen las palabras es un principio:

Toda palabra tiene un poder:

Génesis 1:3 y 26 (Reina-Valera 1960)
Y dijo Dios: Sea la luz, y fue la luz.

Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.


Como creación a imagen de Dios, todo ser humano tiene un poder en su boca, a veces demasiado inconsciente, pero si muy efectivo, Alguna vez se afirmó que no importa si yo creo o no en una ley o principio, ineludiblemente se cumplirá. Como aquel hombre que se sube al rascacielos de un edificio caminando sobre el borde de la baranda, con la firme convicción que cuando pise el vacío no caerá; la ley de la gravedad actuará sobre él independientemente de su opinión.

Según la Biblia hay unos alcances de las palabras en las que debemos pensar antes de abrir la boca:

Dan vida o muerte. Proverbios 18:21 (Reina-Valera 1960)
La muerte y la vida están en poder de la lengua,
Y el que la ama comerá de sus frutos.


Pueden generar Pleitos: Proverbios 18:6 (Reina-Valera 1960)
Los labios del necio traen contienda;
Y su boca los azotes llama.


Pueden evitar pleitos. Proverbios 15:1
La blanda respuesta quita la ira;
Mas la palabra áspera hace subir el furor.


Pueden castigarnos. Proverbios 18:6
Los labios del necio traen contienda;
Y su boca los azotes llama.


Pueden hacernos sabios Proverbios 17:27
El que ahorra sus palabras tiene sabiduría;
De espíritu prudente es el hombre entendido.


Pueden hacernos quedar bien a pesar de nuestras fallas Proverbios 17:28
Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio;
El que cierra sus labios es entendido.


Dan inteligencia Proverbios 16:21
El sabio de corazón es llamado prudente,
Y la dulzura de labios aumenta el saber.


Muestran quienes somos en realidad (Mateo 12:34)
Porque de la abundancia del corazón habla la boca.


Pueden atarnos o comprometernos Proverbios 6:2 (Reina-Valera 1960)
Te has enlazado con las palabras de tu boca,
Y has quedado preso en los dichos de tus labios.


Lo que sale de nuestra boca puede volverse un arma sumamente efectiva para bien si sabemos cómo usarla, y si conocemos que en las palabras podemos labrar nuestro destino. Cuando vivimos esto nuestras conversaciones son mucho más productivas y benéficas.

¿Has notado que una sola palabra puede dañarte o mejorar el dïa?

Una palabra puede ser una sentencia o un decreto sobre la vida de otra persona o sobre nosotros mismos.

¿Qué te dices a ti mismo cuando te equivocas? -Soy un torpe no sirvo para nada-, o -Me equivoqué, pero con la ayuda de Dios mejoraré en la próxima-

¿Qué decretas sobre tus hijos cuando no recogen sus cosas? -Eres un desordenado- o -No estas haciendo bien al dejar eso ahi-

¿Con qué palabras te atas cuan do te preguntan cómo estas? - Pues ahí medio medio- o -mal, aburrido(a)- o -Muy bien gracias a Dios-

ES UN RETO PERSONAL. Reflexiona un poco...

ANDRÉS DALLOS

miércoles, 5 de agosto de 2009

EL COMPROMISO SENTIMENTAL


A menudo tenemos el gran interrogante o anhelo de pensar en una persona ideal para estar con nosotros a lo largo de nuestra vida. Sea alguien conocido, algo platónico, o una persona que simplemente no existe.

Todos aquellos que no tenemos don de continencia, o sea, de quedarnos solteros toda la vida, debemos pensar en esto. En otras palabras: si usted sabe que en algún momento alguien le va a mover el piso, o le va a gustar, o le va hacer sentir maripositas en el estómago; preste atención:

Génesis 2:18 (Reina-Valera 1960)
18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.

Lo primero es que solo debes tener una o uno: y dijo (Jesús): Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne Mateo 19:5. Últimamente nos creemos muy modernos, pero la verdad es que Dios dice que si te vas a unir con alguien es sólo con una persona y de paso te cuento es para toda la vida.

Nuestros corazones, nuestro cuerpo y nuestra alma no están para ponerlos a disposición de cuanta oportunidad se cruce por el camino. Lo ideal es encontrar un hombre o mujer (según corresponda) que a pesar nuestros defectos y los de él o ella puedan permanecer juntos toda la vida.

Existe un miedo al compromiso y preferimos no atarnos a uniones que puedan ser irrompibles, pero cuando tenemos esa manera de pensar, nos hacemos más débiles e inestables ante Dios, la gente y ante nosotros mismos. Lo camuflamos bajo excusas como: el matrimonio pasó de moda, eso de casarse o irse a vivir es lo mismo, para que amargarnos la vida vivamos juntos y si no funciona pues listo…

En algunos casos no tenemos la edad, la madurez o la disposición para estar unidos sentimentalmente a una persona, sin embargo vemos novios que se unieron por pasar un rato, para no estar solos, tener alguien que los consienta, porque no quieren estar desocupados, para estar con alguien íntimamente (eso no debe suceder en un noviazgo). Eso es sólo una pequeña parte de lo que representa un compromiso con alguien y si ese es tu caso sería mejor terminar esa relación y pensar que cuando piensas en noviazgo eso va atado a proyectar un matrimonio, ¿lo tienes claro?

Nos falta carácter para asumir un matrimonio; si fuera por nosotros terminaríamos nuestros estudios en un par de años, seríamos millonarios en un abrir y cerrar de ojos, tomaríamos el camino más corto para evitar la fatiga.

Nunca verás en la Biblia que los hombres de Dios tuvieran ese patrón de conducta. No ves que Abraham se separara de Sara porque ya no le gustaba o porque “no eran compatibles sexualmente”, eso de la compatibilidad sexual es una excusa para volvernos promiscuos…

Adán no le echó la “probadita” a Eva para ver si serían compatibles en la cama, o si no, devolvérsela a Dios porque no le servía. ¿Han escuchado alguna vez eso de que primero viven juntos y prueban para ver si funciona?. Eso es más una excusa para huir a un compromiso sano como lo es el matrimonio y en algunos casos satisfacer un deseo sexual desordenado.

No lees que Moisés se fue a vivir con Séfora y se separo de ella al año por incompatibilidad de caracteres. Al profeta Samuel con una y otra hasta que por fin encontró su media naranja. Ni Job se separó de su esposa, y eso que en el momento de la angustia le dijo que maldijera a Dios, luego que El Señor restauró la vida de este hombre, tuvo más hijos con ella, no enviudó.

Ese es el nivel de personalidad y carácter que hemos perdido, hoy cualquier simpleza nos hace desistir.

Todos tenemos problemas en el nivel sentimental es bíblico: Mas también si te casas, no pecas; y si la doncella se casa, no peca; pero los tales tendrán aflicción de la carne, y yo os la quisiera evitar. (1 Corintios 7:28).

La esposa de David le recriminó porque danzaba para el Señor. La esposa de Job lo abandonó en su empeño de no maldecir a Dios en la prueba. Abraham hizo que su esposa estuviera a punto de estar con otros hombres sólo por miedo a no decir que era su esposa.

¿Tienes claro que una relación sentimental es un compromiso? ¿Eres cristiano y andas con un no cristiano?

Andres Dallos
Pastor a Los Jovenes